Fotografiar el alma

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escubrimos el trabajo del fotógrafo Alberto Cob. En su último proyecto, «Souls», ha viajado miles de kilómetros acompañado por su cámara Nikon D610 para convivir y retratar el alma de tribus y minorías étnicas tan distantes y al mismo tiempo tan próximas.

– Empecemos por el principio: ¿cuándo y cómo surgió tu afición a la fotografía? ¿Y cuándo se convirtió en algo más que tu profesión?

Mi pasión por la fotografía empieza desde bien jovencito. Yo salía a a montaña con mis padres desde los 4 años y con 14 empezaron mis primeras acampadas con colegas. Quería fotografiar todos los momentazos y tenía a mis amigos fritos: les hacia repetir las fotos porque no me valía el encuadre o el momento.

En 2009 decido estudiar fotografía y cambia mi mundo para siempre, se convierte en lo que ahora es el eje de mi vida.

– ¿Recuerdas tu primera cámara? ¿Y las que has tenido después?

Mi primera cámara fue analógica y era una Canon que no recuerdo ni el modelo; soy un poco caos para recordar depende que cosas.

Después me cambie a una Nikon D60 y fui feliz, mi primera cámara digital. Recuerdo que tuvieron que tardaron en convencerme bastante tiempo para pasar del revelado a los píxeles. Yo quería la vieja escuela, pero caí en el mundo digital y me volví loco del todo. Actualmente trabajo con una Nikon D610.

– Un fotógrafo que admires.

Steve McCurry

– Y una fotografía que te haya impactado.

La foto que más me ha impactado a nivel humano fue la de Kevin Carter del niño y el buitre, sencillamente brutal, poco puede añadirse, una lección humana para el mundo.

Mi foto preferida que también me impactó mucho fue la de Charlie Clyde Ebbets, Almuerzo en lo alto de un rascacielos. Guauuu insuperable.

Viajar elimina todo tipo de racismo, te da una constante lección de valores humanos y te hace valorar lo que realmente es importante en la vida.

¿Qué opinión tienes del mundo de las ferias, de las galerías, de los comisarios, críticos y todo lo que surge cuando la fotografía es arte? ¿Te sientes cómodo en ese mundo?

El negocio ha cambiado, y ahora, en muchas de las ferias el negocio se hace con los propios artistas.

Básicamente, si pagas una cantidad de dinero, a mi gusto elevada, asumes los gastos de producción, transporte y montaje, puedes exponer en diversas ferias. Entonces te toca rezar para ver si vendes y recuperas el capital invertido. Esto hace que sólo los artistas con cierta posición económica puedan permitirse este lujo.

A mi parecer, el arte no debería entender de clases sociales.

Por otro lado seguimos teniendo galerías más serias, que asumen estos gastos y la historia cambia por completo. Pero sí es verdad que suelen asegurar con artistas consagrados, dejando poco hueco a los artistas emergentes.

Vamos, que el panorama esta bastante complicado.

– Has viajado miles de kilómetros para perderte en selvas y desiertos, ¿huyes de algo?

No es una huída, es una búsqueda. Una búsqueda de nuevas experiencias, nuevas culturas, nuevos lugares…

– Cuando contactas con tribus que apenas han tenido relación con occidentales, ¿cómo te comunicas con ellos?, ¿hay reglas que respetar?

Siempre tienes que ir acompañado de algún local, que hace de guía y que traduce al ingles; te puedes imaginar el nivel de ingles que tienen algunos de ellos, pero como el mío es un poco de pena también, pues todo perfecto. En muchas ocasiones el lenguaje universal de los gestos es mucho mas funcional.

Para poder convivir con ellos, generalmente se pide permiso al jefe del clan y se les lleva ofrendas como tabaco o comida. Cada minoría étnica tiene sus reglas y hay que respetarlas.

¿Qué nos hace diferentes de las personas que apenas han tenido comunicación con occidentales? ¿Y qué tiene en común un noruego con un indígena de un pequeño poblado perdido de Myanmar?

Pues esto precisamente fue mi inspiración para crear “Souls”.

Tras haber convivido aproximadamente con 8 minorías étnicas completamente diferentes, me di cuenta de que en el fondo somos todos iguales, que tenemos hasta las mismas personalidades, que conectas con algunos de ellos como si lo hicieses con un hermano.

En definitiva, el alma, como a mi me gusta llamarle, no distingue raza, género ni edad. Y somos mucho más parecidos de lo que generalmente creemos. Diferentes especies de una misma raza.

– En tu serie “Souls”, ¿qué quieres transmitir? ¿Hay algo relacionado con un sentimiento religioso, de transcendencia?

No, nada religioso. Quise fotografiar el alma de personas completamente diferentes y a la vez tan parecidas.

– ¿En alguna ocasión has pasado miedo? ¿Has temido por tu vida?

El viaje es aventura, y la aventura es riesgo. Claro que he pasado miedo en muchas ocasiones. Siempre viajo solo, y a veces las cosas se tuercen.

Me he perdido en las montañas de Papúa (Nueva Guinea) sin agua hasta el punto de desmayarme, he estado detenido en la frontera entre Jordania e Israel por hacer una fotografía a un militar, me han apedreado los huele pegas, como allí les llaman en Managua, por tomar fotos. Si continúo no paro, me da para escribir un libro.

El miedo te hace sentir mas vivo y al final es un poco adictivo.

¿Qué le recomendarías a alguien que va a internarse en la selva y que antes o después puede encontrarse con personas armadas?

Bueno es que con esto no se puede generalizar, el uso de armas es muy común en muchos lugares del mundo. Depende de la selva, o mas bien, de la zona de la selva, y de que país se trate, pues se dará una situación u otra.

¿Has tenido alguna mala experiencia con animales peligrosos ya sean grandes o pequeños?

Con los animales de momento he tenido suerte. Bueno, buceando en Indonesia a 25 metros me quede tan embobado observando un tiburón gris que nos rondaba que me quede sin aire en la bombona. Pero ahí tenia yo a mi dive master con su respirador a modo de ángel de la guarda.

¿Cómo te planteas un proyecto y cómo lo financias?

Primero me planteo en mi cabeza lo que quiero hacer y después me voy a buscarlo por el mundo.

No tengo hijos, ni pareja, ni hipoteca, así que trabajo duro para financiarme mis viajes y no me importa gastarme todo lo ahorrado en ello. ¡Por eso no me da para invertir en ferias! Jajajaja.

¿Te ha ocurrido no poder hacer las fotos previstas después de viajar miles de kilómetros y tras meses de preparación? ¿Es imprescindible tener un plan b? ¿Has tenido delante de ti la foto de tu vida y no tenías la cámara a mano?

Si. Me ha pasado. Y te da un bajón que no veas. Pero al final el viaje es la experiencia y te tienes que quedar con eso.

Estoy creando «Los colores del mundo», y me fui hasta las islas Andaman, en la India, en busca del azul. Quería hacer un rollo con un elefante y tras días intentándolo finalmente no pudo ser. No todo puede salir bien y a la primera.

¿Crees que viajar nos hace mejores personas?

Depende de cómo viajes. Pero generalmente si. Viajar elimina todo tipo de racismo, te da una constante lección de valores humanos y te hace valorar lo que realmente es importante en la vida.

Pero claro no es lo mismo viajar de mochilero, como es mi caso, que viajar de hoteles de 5* donde no vas a ver la realidad del país.

– Además de a tu familia y amigos ¿qué cosas echas de menos cuando estás durante tiempo en un entorno difícil?

La comida de España y más en concreto la comida de mi estrella Michelin, mi madre.

– Y a la vuelta, cosas que en el día a díganos parecen imprescindibles como el desodorante o saborear un buen café, ¿no pueden parecer superfluas, absurdas?

A veces si, y mas que las cosas materiales en sí, es la manera de pensar o de relacionarse de la gente.

– Cuéntanos algo de algún proyecto que tengas entre manos o que quieras realizar

Pues llevo un par de años en un proyecto que eventualmente le llamo “Los colores del mundo” donde trato de reflejar la belleza de nuestro planeta y como el ser humano es la única especie animal que termina destruyéndola.

¿Vas a exposiciones, ves libros de fotografía, hablas con colegas sobre técnicas, proyectos… ?

, trato de ir a todas las que puedo, siempre hay que ver, aprender, dialogar, compartir…

– Para terminar, dinos algo que nunca harías por hacer la fotografía del año ¿qué barrera nunca cruzarías?

Algo que implique hacer un daño extremo a otra persona.

Las imágenes del reportaje corresponden a las series Souls y Casas de Arena. Para conocer más sobre la obra del fotógrafo Alberto Cob: albertocob.com, Instagram y Facebook

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