Daniel Pernas: la pérdida del amor sin reservas

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an pasado casi cinco años desde la primera exposición individual de Daniel Pernas (1979, Vigo). Su inicial interés por el cuerpo humano y la identidad sexual ha ido evolucionando hacía un relato más profundo que conecta con la falta de libertad y las barreras que el individuo se auto impone. En “Ready” aparece el látex como protección que se convierte en barrera. La renuncia al tacto y a la piel, la perdida del amor sin reservas para protegernos de la enfermedad. La soledad y el paso tiempo son recurrentes en su obra. Daniel Pernas, además de la anatomía humana en detalle, conoce bien el látex, las mascarillas y otros elementos que se encuentran habitualmente en un quirófano, porque su otra pasión además de la pintura es la medicina, debido a su profesión como cardiólogo. Dos mundos que le sostienen y alimentan.

¿Por qué ser un pintor?
¿Por qué no? Nunca me he planteado ser pintor, pinto porque no puedo no hacerlo, o por lo menos ahora mismo no puedo no hacerlo… y supongo que eso te hace ser pintor.

¿Cómo empieza tu día a día?
Con mucho café.

¿Organizas tu vida de manera analógica o digital?
Totalmente analógica, pertenezco a la generación puente entre lo analógico y lo digital; yo me he quedado en lo analógico, no me llevo excesivamente bien con las tecnologías, lo justo para sobrevivir a ellas.

¿Qué hay de diferencia entre ser medico cirujano a ser un artista pintor?
Los cuadros no se mueren, o por lo menos no literalmente.

¿Eres maniático con algo y cuál es tu principal manía?
Soy muy maniático, mucho. Mi principal manía, creo que los números (es un poco difícil de explicar, casi vergonzoso).

¿La diferencia entre los catéteres y los pinceles?
Al final tienen una misión común: son canalizadores de lo que está en tu cabeza, son esa distancia que te separa y te une al proceso y resultado final.

¿Vicio o amor?
Ops risas… (más risas). Vicio sin duda, el amor está sobrevalorado.

¿Te consideras una persona miedosa? En caso positivo, ¿que es lo que más miedo te da?
No sé si miedoso, pero tengo mis fantasmas, claro. Odio volar, supongo que cualquier situación en la que no tenga yo el control me resulta extraña, eso es de controlador no? (risas).

¿Vino o cerveza?
Vino, mucho.

¿En muchos cuadros hay iconografía propia de de un hospital: mascaras de oxigeno, guantes de látex, etc. ¿Eres consiente de buscar integrar tus dos facetas?
Son dos facetas que tengo totalmente separadas, y así quiero que sigan: dos mundos donde poder vivir; pero claro, hay referencias que inevitablemente unen esos dos mundos, aunque el significado sea muy distinto, esos elementos los uso como metáforas.

¿Por qué esta el sexo tan presente en tu trabajo? (“al menos en la pintura por que en el quirófano no lo sé”).
Porque está presente en mi vida, y mi trabajo es parte de mi vida.

¿Crees que los artistas son personas puramente egocéntricas?
Sin duda.

¿Cuál es la diferencia entre el quirófano y tu estudio?
La soledad.

¿Qué tipo de arte disfrutas más como espectador y por qué?
Disfruto con cualquier tipo de manifestación artística, al final el objetivo es que te conmueva, por el motivo que sea; si no te remueve nada como espectador creo que el arte pierde su sentido.

¿Qué piensas sobre las modas en el arte contemporáneo?
Son eso: modas; algunas transcenderán y otras caerán en el olvido, y eso no invalida a unas u otras, en el arte hay que tener una mente abierta.

¿Qué artistas consideras que te han influido en estos últimos tiempos y de manera emocionalmente?
Si hay algo muy positivo de lo digital es que tenemos la oportunidad de ver todo, de conocer muchos artistas y su obra, todo esto enriquece muchísimo tu trabajo. Sin duda para mi hay pintores que son referentes: Velazquez, Caillebote, Francis Bacon, Lucian Freud, Morandi y vivos Jenny Saville y Borremans.

¿Una novela?
Las partículas elementales de Michel Houellebecq.

¿Un o una fotógrafo o fotógrafa?
Robert Mapplethorpe.

¿Eres de cine, series o documentales que te gusta?
Cine. Tengo tan poco tiempo que no me engancho a ninguna serie.

¿Por qué has dejado de pintar desnudos masculinos?
Ya no me interesa, o no en si mismo el desnudo. Ahora mismo me interesa pintar, disfrutar pintando sin un objetivo claro; son épocas, desarrollar un trabajo es complicado y encontrar un espacio donde uno se encuentre a si mismo conlleva un camino que a veces es difícil. No quiero quedarme en lo fácil.

¿Escuchas la misma música mientras pintas y en el quirófano?
Si escucho música en el quirófano me gusta que sea animada, pero cuando pinto siempre escucho música de “cortase las venas”, la tristeza en mi caso es una inspiración.

¿Dónde te gustaría ver tu obra expuesta?
Pues ni idea, ya te digo que ahora pinto como disfrute. Probablemente el que tenga otra profesión me limita a la hora de plantearme buscar más difusión a mi obra o tocar puertas para exponerla. No necesito dar pasos ahora para los que creo que no estoy preparado, cuando llegue el momento espero ver mi obra en un sitio que ame la pintura.

¿Y de que colección de arte te gustaría formar parte?
Me gusta formar parte de las vidas de las personas que quieran tener mi obra. Me sigue alucinando que alguien quiera tener una obra mía en su casa, para mi esa es la mejor colección de arte, la que cada persona en la medida de sus posibilidades puede hacer; el arte tiene que ser para todos, eso enriquece una sociedad que el arte llegue a todos los públicos.

¿Te preocupa vestir?, ¿crees que los pintores visten de manera especial?
Intento no ir desnudo por la calle (risas). La ropa es en cierto modo una seña de identidad, y socialmente identificamos ciertas formas de vestir con unas u otras profesiones, ideas políticas… y me parece un error.

¿Tú eres gallego cuéntame que te trajo a Madrid? El Amor, la pintura o la medicina.
Soy muy gallego y vine a Madrid por la pintura, encontré el amor y sólo me queda la pintura.

¿Qué pieza es la más preciada de tu colección de arte?
¿Mi colección de arte? (risas). Intento adquirir obras de arte, como dije antes, en la medida de mis posibilidades. Tengo una obra especial para mi de Desi Civera que además de enseñarme a amar la pintura es una gran amiga.

¿Vives en Malasaña por alguna razonen especial?
Me encanta la vida de barrio en una ciudad como Madrid. Malasaña tiene una vida de barrio muy marcada a la vez que una vida artística importante, y esos dos puntos son para mi muy importantes.

¿Finalmente qué te ha proporcionado más satisfacciones en tu vida, la pintura o la medicina?
Son satisfacciones tan diferentes que es muy difícil compararlas, pero creo que son muy complementarias: en medicina trabajas para los demás, la pintura es más egocéntrica; al final ese equilibrio a mi me sirve para no volverme loco.

Puedes seguir a Daniel Pernas y conocer más sobre su obra en su perfil de Instagram.

Texto: Jota Vaquerizo / Moyki Zamora; fotos: Moyki Zamora.