Margot Benacerraf

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e cumplen sesenta años desde que Margot Benacerraf fue doblemente reconocida por el Festival de Cannes en 1959 al recibir los Premios de la Crítica Internacional y de la Comisión Técnica por su largometraje Arayareconocido como uno de los mejores documentales de la historia del cine.

Margot Benacerraf es una figura clave de la cultura venezolana. Pionera del cine, en su documental Reverón (1952) registró para la posteridad el mágico universo de un artista plástico genial y siete años después, con Araya (1959), un hermoso poema visual sobre las salinas y los habitantes de esa árida zona del oriente venezolano, pasaría a la historia como la única directora de Venezuela que ha obtenido dos grandes premios en el Festival de Cannes: el Premio de la Crítica Internacional (exaequo con “Hiroshima mon amour” de Alain Resnais) y el Premio de la Comisión Superior Técnica del Cine Francés. 
 
 
Además de reconocida cineasta a nivel internacional, ha realizado una incansable labor en el terreno de la promoción y difusión audiovisual en Venezuela. En 1966 fundó la Cinemateca Nacional que ha tenido una decisiva influencia en el desarrollo de los cineastas venezolanos. Su actividad no ha cesado con el paso de los años.

En 2013, para seguir apoyando y difundiendo el cine en Venezuela creó la Fundación Audiovisual Margot Benacerraf. El eje central del proyecto son las videotecas que llevan su nombre y que funcionan en la Escuela de Artes y la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela ofreciendo a estudiantes, profesores, investigadores y público en general, un espacio académico para el estudio y consulta del cine mundial.
 

Júlia Guilló: socióloga y politóloga, especialista en filosofía política y enamorada de las artes. Devoro libros y procuro cuestionarme lo incuestionable.  Más sobre ella en su Instagram y Twitter