RÍO VERDE. EL TIEMPO DE LOS YARAKURUNAS

Á
lvaro y Diego Sarmiento son dos hermanos cineastas. “Río verde. El tiempo de los yarakurunas” es su primer largometraje, que pone el foco en la defensa de los derechos humanos y la conservación del medio ambiente en la Amazonía del Perú. Tuvo su estreno mundial en el Forum del Festival de Berlín en 2017 y en el MoMA Doc Fortnight en Nueva York.

Diego Sarmiento dirigió varios cortometrajes, dos de los cuales se proyectaron anteriormente también en el Festival de Berlín: Hijos de la tierra (Generation 2014) y El sueño de Sonia (Culinary Cinema 2015). Álvaro Sarmiento es un artista visual y guionista seleccionado en la Residencia de Artes y Literatura de la Fundación Rockefeller Bellagio Center y en la Residencia MacDowell Colony.

El único largometraje peruano que se presentó en la última edición de la Berlinale (la tercera vez para los hermanos Sarmiento) es un híbrido en las fronteras entre el documental y la ficción, de ahí que haya sido seleccionado para una sección que celebra el cine avant-garde, experimental, de ensayo, filmes observacionales, reportajes políticos y paisajes cinematográficos aún por descubrir. Cine indígena sería una categoría adecuada para esta producción.
Guiados por cantos de ayahuasca, “Río verde, el tiempo de los yakurunas” es un viaje poético a las profundidades de la selva. La película explora la percepción del tiempo en tres comunidades unidas por las aguas del río Amazonas, sumergiendo al espectador en un paisaje habitado por shamanes y sociedades arquetípicas.

El título de la película es metafórico, en lengua quechua “yakurunas” son las personas que habitan debajo del agua, en este caso junto a los márgenes del río. Una vuelta a las raíces y a la visibilización de la población indígena: “El proyecto comenzó cuando tuvimos la idea de hacer una película híbrida que expresase el tiempo amazónico. Un tiempo mítico inspirado en las visiones de ayahuasca”.
La cinta transcurre muy lentamente y con largos silencios, casi rituales. Como si no existiera el espectador. “A través de la contemplación de imágenes poéticas buscamos rendir homenaje al universo místico de las comunidades indígenas del Amazonas. De acuerdo a las leyendas de los pueblos amazónicos, los yakurunas son seres mitológicos, espíritus de las aguas similares a los seres humanos, que habitan en ciudades debajo de los ríos.”

Tal y como explican los directores, “las imágenes representan las visiones de Tsunki, un chamán primordial, sus ícaros guían el transcurso de la película. Nos sumergiremos simbólicamente en las profundidades del río para entrar en el mundo habitado por los yakurunas”.
A través de esta película contemplativa quieren evocar “un tiempo cosmogónico, que precede al tiempo de las sociedades modernas”.

Un tiempo habitado por la primera familia de campesinos, la primera mujer hilandera, el primer pescador y el primer cazador. Los personajes que aparecen en el filme no son apenas ellos en carne y hueso, sino que representan a una sociedad indígena ancestral que mantiene sus costumbres tradicionales vivas en el presente.

Esta no es una película de denuncia, pero muestra todo lo que se está matando, incluidas las culturas: es una especie de homenaje a la vida de nativos de la Amazonía. “Nos identificamos mucho con este tema. Como directores, creemos que las películas tienen el poder de cambiar el mundo.”

Esta narrativa híbrida retrata los cuerpos de ancianos indígenas para invocar a los fantasmas de la explotación del caucho a finales del siglo XIX, convocar la memoria de antiguas culturas indígenas aún vivas, pero en peligro de desaparecer como consecuencia del capitalismo global.

Dirección: Álvaro y Diego Sarmiento.
Producción: HD PERU / Desfase Films.
Productor: Álvaro Sarmiento.
Productores ejecutivos: Álvaro Sarmiento, Diego Sarmiento.
Guion: Álvaro Sarmiento.
Fotografía: Diego Sarmiento, Jair Guillen.
Montaje: Alex Cruz, Fabricio Deza.
Música: Winston Tangoa.
Diseño sonoro: Alex Cruz.
Sonido directo: Carina Rosanna Tautu y Marco Panatonic.
Mezcla de sonido: Fonica Studio.