Sergio Femar: “No sé si estoy en lo cierto. Sé que soy consecuente con lo que hago”

La obra de Sergio Femar (Pontevedra, 1990) nace en un pequeño taller de la capital, a menudo a partir de la búsqueda del equilibro de la asimetría y la captura del movimiento en piezas reconocibles por sus intervenciones en diferentes materiales y valor estético: óleo sobre lienzo, madera, telas cosidas, papel…, que dan un resultado reconocible en su composición. 

Próximamente expone en Art Marbella con USC Gallery (Marbella, Miami), de la mano de Ursula Salvador, y estará durante todo el verano en el group show «Small World» de la Galerie Biesenbach en Colona.

¿Cuáles son tus inicios?

Desde pequeño me gustó el arte, pero comencé como tal cuando llevaba un par de años en la carrera y me di cuenta de que era lo mío. Hasta ahí, iba haciendo cosas. De adolescente ya hacía grafitis y ese tipo de arte urbano. En un comienzo un poco por lo que es el acto vandálico en sí que era lo que más me impulsaba con esa edad. Luego, poco a poco lo fui puliendo y me empezó a interesar la pintura y todo lo que la envuelve.
A día de hoy parto de mi base que es esa pintura urbana que hacía, un poco furtiva y la utilizo como pie de apoyo para ahora crear las cosas desde una perspectiva más madura. Es una visión más adulta, más madura quizás y con la calma que da el taller, también. El grafiti no deja de ser pintura furtiva, robada, que haces en la calle y con adrenalina. Esto es otra cosa, es otro proceso, pero es verdad que hay ciertos lenguajes que los mantengo un poco en relación con esos orígenes.

¿Los colores pasteles tienen que ver con la madurez que has alcanzado frente al grafiti?
No tiene por qué, cuando compraba botes me acuerdo que los compraba muy pasteloso. Quizás sea algo traumático que tengo yo dentro. De vez en cuando meto algún color que lo rompa todo para que no sea todo de color pastel, pero el ojo se me va ahí. Cuando veo un color con otro que rompe es como más me encaja el
cromatismo de la pieza.

¿Cómo es tu proceso creativo?
En realidad, es azaroso. Nunca tuve una idea antes de empezar a trabajar. Yo recopilo material, normalmente material que traigo de la calle. No compro prácticamente nada porque estamos en un momento en el que hay una contaminación terrible, hay un montón de recursos que bien aprovechados se pueden volver a reutilizar y puedes componer cosas que al final tienen una segunda vida, desde ahí las piezas empiezan a contarte algo.
El proceso es azar. Empiezo a echar cosas en la paleta, trozos de madera o planchas de metacrilato que voy encontrando y a partir de ahí todo surge de manera natural. Las piezas las voy apartando, las voy viendo, atendiendo a las sugerencias del material. El proceso es más lo que me pide la obra que lo que yo veo en la obra.

¿Tienes galería en Madrid?

No, en Madrid no tengo galería. Ahora estoy en una galería alemana como invitado, a ver qué tal va. Son dos exposiciones colectivas, una es como un enfrentamiento entre artistas y ahora en junio estaré en una segunda que es un poco despedirse del ciclo; la gente se reúne en Colonia y va a visitar las galerías. Veremos.

¿Cómo es ese proceso de enfrentarte a otro artista?
Se trata de una propuesta del galerista. Él dijo que tenía un artista representado y quería que otros artistas se enfrentasen a él. Cuando tú te enfrentas con piezas de otras personas se complementan, pero realmente se enfrentan porque siempre hay una pieza que se lleva el foco, ves otra pieza que se la está comiendo porque le quita el protagonismo. Fue una idea de él y me gusta.

Tiendes a las formas geométricas, cuadradas…
No es algo buscado, aunque es verdad que se me va ahí un poco el trabajo. Estoy intentando salir de la línea recta y soltar el gesto. Me voy yendo hacia lo geométrico, pero porque tal vez es con lo que más cómodo trabajo, pero no es que lo haga conscientemente. Es algo natural, cada vez más se va haciendo más geométrico. Tal vez porque trabajo con muchos trozos de madera que también son geométricos, en lacarrera tenía un trazo más orgánico.

Tu obra no es escultórica, no al menos estrictamente. ¿Es pintura, es arte objeto?
Me considero pintor, pero me gusta mucho sacar más volumen en la pintura. Me atraen mucho los bloques de madera que recojo de obras de construcción, y me gusta esa madera, como reactiva la pintura encima y el volumen que tiene. Es un objeto con consistencia. Luego al final me considero pintor y de vez en cuando preparo algún lienzo. Con el tiempo hago cuatro o cinco lienzos y me saturo. Las otras cosas las hago de manera más desenfadada y en el lienzo te lo preparas más, le das más vueltas. A veces noto como que pierdo la frescura. Realmente la recupero porque acaba pasando un accidente y a partir de ahí, desemboca en algo fresco, pero me lleva mucho rato y quebradero de cabeza estar todo el rato metido en el discurso. Es algo que me gusta, pero va un poco en contra de mi mismo.
Lo que hago normalmente es que pinto algunos lienzos y descanso, por ejemplo, recojo objetos. O mientras estoy pintando algún lienzo me encuentro alguna cosa en el taller y la voy juntando. Voy trabajando con varias cosas a la vez. Suelo tener cuatro o cinco obras abiertas, hoy dos, mañana otra, otro día toco todas…

¿Tu obra es accesible?
Sí, creo que sí. Las más pequeñas son unos 200 euros, el cuadro más caro que tengo son 2500 euros. Tengo un amplio rango, pero parto de pequeñas piezas que estoy moviendo bien por Europa. Luego sí que viene alguien que se lleva una pieza grande, pero tener una pieza mía que no sea muy grande creo que es bastante factible.

¿Vives del arte?
Malvivo de esto, pero me mantengo en Madrid con ello, puedo ir manteniéndome.

¿Cuántos años llevas en este mundo?
Cumplo 29 años, la carrera terminé con 23 años. EL primer año me fui a Galicia un año entero, trabajando un año entero para mi como una especie de Master porque no es lo mismo trabajar en la facultad con la ayuda de un profesor que te dice “oye tira por aquí o por allí” que luego cuando te ves solo. Fuera hace mucho frío y lo ves de otra manera.
Me pasé un año siendo consciente de que podía hacerlos solo y entonces me vine para Madrid, aquí todo va fluyendo.

¿Es difícil el mundo del artista aquí en Madrid? ¿Cómo lo ves?
Lo veo complicado. Cuando estás en la carrera te dan unas pautas para acceder a las galerías y todo esto. Pero… Me tuve que mover un poco a palos de ciego, pero es un mundo complicado y limitado. Es para poca gente. Mi experiencia es así.

¿Qué pintores podemos decir que te han influido?

Muchos. Por ejemplo “El Greco” por la luz, es el primer pintor abstracto realmente. Españoles, José Guerrero por la luz y la composición que es muy buena y sólida. Americanos, Robert Motherwell, Philip Guston , son muchos en los que me veo representado.

¿Algún día llegaras a la figuración?
No creo, no lo creo la verdad. No me atrae hacer una forma de algo real. No es algo que me llame.

¿Cómo podríamos clasificar tu estilo?
No lo sé, no sabría decirlo porque los estilos se marcan un tiempo después de las generaciones. No sé ubicarme, a veces le doy vueltas a este tema. Si estoy representando el momento actual o no. Es muy importante y eso no lo sabes hasta que no pasa un tiempo y le doy vueltas a este tema. Goya realmente fue el primer reportero gráfico, fue el primero que represento los crímenes de la guerra.
Las vanguardias, te das cuenta de que la condición social y política se refleja en esos movimientos. Tú relacionas el momento de la época concreta con pintores, pero no sé si ahora mismo estoy en lo cierto. Si sé que soy consecuente con lo que hago. No vivo con mucho, trabajo con cosas que encuentro, reciclo mucho. No me gusta acumular cosas, me gusta dar salida a las cosas y ser muy nómada. No atarme a los sitios ni a nada. Estar deshipotecado.

¿Eres maniático?
No, solo soy maniático del orden y las cosas medianamente limpias. El orden sí es una manía, veo algo desordenado y me estreso. Veo el taller después de preparar una exposición y hay un día que me vuelvo loco y necesito ordenar todo porque si no, no puedo producir nada nuevo.

Puedes conocer más sobre Sergio Femar y su trabajo en su cuenta de  Instagram.